lunes, 8 de noviembre de 2010

Sin esperanza

Me parte de sobremanera el alma el número de parados que hay en mi pueblo (también las del resto del estado). La mayoría jóvenes. Uno lleva parado desde el pasado mayo, sin paro alguno y echando horas en un bar para tener para mis gastillos. Más grave es la situación de chicos como mi hermano, que lleva eternamente parado. Creo que la friolera de... desde que es mayor de edad. Más chavales andan igual.
Las elecciones son el año que viene. Uno que es mayorcito ya y tiene un poco de vida vivida, las afronta sin esperanza,con las promesas de siempre por parte de los políticos y su correspondiente respuesta negativa para dar empleo. Ineficacia? Acomodamiento? Pasotismo? No quiero ser cruel, pero desde que tengo edad para trabajar creo que en la Cuenca Minera hay mucho pasotismo (de enchufismo ya ni hablemos). Además, creo que cuando llega el partido que sea al poder le importa un comino el empleo. Demostrado está desde hace muchos años.
La varita mágica que todos prometen tener está en paradero desconocido (Lobatón por favor, encuéntrela) y la despoblación, la pobreza y porque no decirlo, la misería amenaza ya a muchas familias en nuestra comarca. El endeudamiento de las personas es brutal. En Caritas no se ha visto más gente en la vida pidiendo comida y ropa (y gracias a Dios no es mi caso). Eso si, siempre habrá dinero destinado a fiestas, comidas, feria de no se qué, certámenes...
Que nadie se sienta aludido por esta reflexión mía, solo es la opinión de un ciudadano que quiere formar parte del devenir diario de su pueblo, que quiere ser profeta en su tierra, que quiere criar a sus hijos aqui, con el bienestar que merece cualquier ser humano.
Tierra de artistas? Creo que nos viene un poco grande eso.
Un saludo grande a todos esos nervenses que tuvieron que ir a buscar mejor vida a otros puntos de la geografía, a todos los que intentan darle la vuelta a esta dramática situación y a todos los que pelean por seguir en su tierra, entre los que me incluyo yo.