martes, 11 de mayo de 2010

No puedo con el


Algunos ya saben que una de las preguntas que más suelo repetir es aquel "¿A ti no te pasa que hay caras con las que no congenias?". La verdad es que, a menudo, solo con ver la cara de una persona ya sé como me va a caer a la que empiece a emitir el canto del urogallo (aka hablar). Cabe decir que, generalmente, suelo equivocarme pocas veces.

Al igual que en el caso de los seres que me rodean, con los famosetes me pasa lo mismo. Al ver por primera vez el jeto de alguien pasa automáticamente a formar parte de los "Qué majic@" o "Qué apaleable lomo". Si bien la lista de "Apaleables lomos" es extensa, y abarca famosos y famosetes de todos los campos, tales como Gemma Mengual, Fernando Alonso, Belén Esteban, Ronald McDonald, Chumari Alfaro, el hombre del tiempo del Canal Sur (si, el que no tiene cuello y tiene chepa), Mario Picazo, Amaia Montero, Guti, Fernando Sabater, Maria Patiño y un largo etc, el que se lleva la palma es Jordi Hurtado.

Lo de Jordi Hurtado no tiene nombre. Es imposible saber por dónde puedes empezar a odiarlo. Ya cuando presentaba el mítico "Si lo sé no vengo" este señor me desquiciaba con sus subidas de tono, su falsa sonrisa siempre en tensión y esa agotadora capacidad para intentar hacerse el simpático y caer más gordo que Fraga bañándose en Palomares. Jordi Hurtado es odiable de la cabeza a los pies. Cada gestito ratonífero, cada hipito histriónico, cada movimiento de cabeza edulcorado son capaces de generar un ataque de violencia digno de análisis. El ataque de Hulk ya se desata cuando el menda tiene la desfachatez de hacer ver que tiene ritmo y sacude su cabeza, a lo perrito cochero, al sonar alguna música de fondo. Y lo peor, lo peor de todo queridos hermanos es que encima lo hace índice al viento, cuál director de orquesta patillero de Villarrobledo de abajo. Y esa manía de atarse el último botoncillo de la camisa, produciendo un efecto globo testil. Y esos pelos. Y esa sonrisa, esa maldita sonrisa...

El fastidio es siempre el mismo. A pesar de odiar a Jordi Hurtado los programas que presenta me gustan y tienes que tragarte ese bronceado alasteado, esos dientes fluorescentes, esos ojos de rana saltarina con fatatas (y sin follo).

Esto es solo una declaración de principios.
ODIO A JORDI HURTADO.
Gracias.

No hay comentarios: